22 de abril de 2009

El cálculo de la Pensión de Jubilación

Estos días se escribe sobre la posibilidad de plantear en el Pacto de Toledo la reforma del tiempo de contabilización a efecto de las Pensiones de Jubilación, de toda la vida laboral en lugar de los últimos 15 años.
Hace algunos años vengo comentando este tema como algo necesario, sin embargo, me he encontrado con contestaciones tan curiosas como la que me hacía un ex ministro en un foro de internet del diario el País dónde me decía que eso “abarataría las pensiones “, en el fondo una contestación tan simplista (quizá por el medio) me hizo analizar el tema y quiero compartir algunas ideas:

Origen: Nuestros padres y abuelos (según la edad de cada) desarrollaban profesiones dónde se alcanzaba el mayor nivel jerárquico y económico al acercarse a los 65 años, de hecho era parte fundamental de los ingresos la antigüedad, las escalas dentro de las categorías y no olvidemos las horas extras, por el contrario casi nadie hablaba de ingresos por productividad o complementos por obtención de resultados. Así era normal que los últimos años de vida laboral supusieran, si no el mayor nivel absoluto al menos un nivel elevado respecto a la media de los ingresos medios. Era justo utilizar los últimos 12 o 15 años como elemento de cálculo.
Derecha vs Izquierda: Durante unos años la izquierda ha visto el peligro de que se utilice el cómputo de toda la vida como fórmula para abaratar las pensiones, eso ha generado una imagen de que es más progresista mantener dicha postura. Sin embargo lo progresista es avanzar, no quedarse en el pasado simplemente por evitarse tener que dar explicaciones de ¡por qué!.
Cambios en la Vida laboral: En los últimos treinta años se han ido dando una serie de cambios generalizados que afectan substancialmente al tema:
Por una parte la misma retribución, como decía antes, ha girado hacia fórmulas que provocan ingresos mayores en función de la productividad y no tanto de la antigüedad.
Otro aspecto es la movilidad, al incrementarse el número de cambios de empresas tanto por el tipo de contratación como por la misma necesidad del mercado laboral, se originan unas curvas de nivel de ingresos totalmente independientes de la edad.
No de menor importancia es lo que desde hace unos quince años se da en el mercado nacional, las prejubilaciones. Han servido a muchas grandes empresas para ahorrarse dinero a costa del resto de trabajadores y empresarios que tenemos que compensar esos menores ingresos, al mismo tiempo que ha “enseñado” a realizar ingeniería para que esos acuerdos de fin de vida laboral alrededor de los 52 años conlleven una mayor aportación del estado.
El incremento de personas que se incorporan al mercado tardíamente, sean inmigrantes (no diré yo aquello de que les regalan el paro como si no fueran ellos quién están aportando) o personas que desarrollan una formación complementaria en el extranjero y se incorporan pasados ya los treinta años a la vida laboral hace también que haya que buscar nuevas fórmulas para las Pensiones.

El cuarto aspecto, quizá el más importante Justicia retributiva: Hay que mejorar el nivel de justicia y parece obvio que quién aporta a lo largo de su vida laboral, sin contribuir a la picaresca, todavía existente (p.e. en la construcción) y por lo tanto ha contribuido más debe ser recompensado. La fórmula es sencilla se contabilizan los 35 años.

Ahora bien no voy a caer en el simplismo del que me quejaba antes, igual que ahora existen pensiones mínimas, no contributivas, máximas, derechos adquiridos, etc..., hay que cambiar fórmulas de cálculo y sobre todo debe plantearse un debate transparente y público en el que se muestre la bondad de un sistema de cálculo de pensiones Justo y que permita el mantenimiento del mismo durante los próximos años para lo cual, entre otros aspectos hay que generar confianza en el sistema y mentalizar a las nuevas generaciones de que hay necesidad de aportar al Sistema por el bien de todos aún cuando se compatibilice con soluciones privadas como complemento a la condición de cada cual.